Que me devuelvan

Me clonaron la tarjeta y compraron por internet: qué hacer

Clonar una tarjeta es copiar sus datos para usarla sin tenerla. Si eso pasó, hay una cosa que conviene que sepas antes de llamar a nadie: este es el escenario en que tu caso está más fuerte, porque nunca entregaste tu clave a nadie.

Cómo saber si te clonaron

La señal no es dramática. Casi nunca desaparece todo el saldo de una vez: lo típico es un cargo chico primero —a veces de unos pocos pesos, en un comercio que no reconoces— y después uno grande. El primero es una prueba: sirve para confirmar que la tarjeta funciona antes de gastarla.

Las tres señales que importan:

  • Compras por internet en sitios donde nunca compraste, sobre todo si son de otro país o en otra moneda.
  • Cargos mientras tenías la tarjeta encima. Es la más concluyente: si el plástico estaba en tu bolsillo y hubo una compra presencial en otra ciudad, no fuiste tú y eso se demuestra solo.
  • Un cargo mínimo que no calza con nada, seguido de otro mayor en horas.

Si todavía no ves ningún cargo y solo tienes la sospecha —perdiste la tarjeta de vista en un restaurante, usaste un cajero que se veía raro— no hay nada que reclamar todavía. Bloquéala y pide una nueva: es gratis y te ahorra el problema entero.

Las primeras horas, en orden

  1. Bloquea la tarjeta. Antes que cualquier otra cosa y por el canal más rápido que tengas. Cada hora que pasa es un cargo más que después hay que discutir.
  2. Avisa formalmente y anota el folio. Ese número es la fecha desde la que corre el plazo. Sin folio, no hay fecha; sin fecha, no hay plazo que reclamar.
  3. Anota todo antes de que se te olvide: cuándo viste el primer cargo, cuánto era, en qué comercio, y dónde estaba la tarjeta en ese momento.

Por qué la clonación es el caso más fuerte

Si la entidad no comprueba que existe tu autorización, debe devolver el monto más los intereses desde el día del cargo. Y en la clonación esa regla pesa el doble, porque la salida que el emisor suele usar —que la persona compartió sus credenciales— acá no tiene dónde apoyarse: nadie le entrega su clave a un clonador. Si sostiene que la operación fue tuya, le toca mostrar con qué la autorizaste.

Y la ley le obliga a restituir dentro de 15 días hábiles desde tu aviso. Ese plazo no se suspende porque abra una investigación interna.

El error que hace perder estos casos

Esperar. La respuesta habitual es «lo estamos investigando», y suena a que corresponde quedarse quieto. No corresponde: la investigación del emisor y el plazo legal corren en paralelo, y quien espera llega al final del plazo sin haber reclamado en ninguna parte.

Si no te responden en 15 días, el reclamo sigue ante el Defensor del Cliente de la propia entidad y ante la Superintendencia de Bancos. Los dos son gratuitos.

Si además te sacaron plata de la cuenta

La clonación de la tarjeta de débito toca directamente el saldo, y ahí aparece un problema práctico que la ley no resuelve: mientras se discute, ese dinero no está. Por eso el aviso formal del primer día importa más que en cualquier otro caso — es lo que fija la fecha desde la que el emisor está en falta.

Calcula tu caso

Con el monto y la fecha te decimos cuánto te corresponde y hasta qué día tiene plazo el emisor. Gratis, sin registro y sin pedirte claves.

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