Cómo funciona
Tres pasos, y el primero es gratis. No necesitas crear una cuenta ni darnos ningún dato bancario: solo el monto y la fecha.
Respondes ocho preguntas
Qué pasó, de cuánto fue y cuándo avisaste. Dos minutos, sin registro.
Te decimos cuánto y hasta cuándo
Con el monto y la fecha calculamos cuánto te corresponde según la Ley 1755 de 2015, que regula el derecho de petición, y el régimen de protección al consumidor financiero, y el día exacto en que se le vence el plazo al emisor. Esto es gratis y es la parte que casi nadie sabe.
Te armamos los documentos
La carta al emisor, el reclamo ante el Defensor del Consumidor Financiero y la Superfinanciera y las instrucciones de a quién enviar cada uno. Los firmas tú y los envías tú.
Lo que no hacemos
No te representamos, no hablamos con tu banco por ti, y no manejamos tu plata en ningún momento. Redactamos los documentos que a ti te corresponde presentar, con la norma correcta citada y los plazos bien calculados. Eso es todo — y es justamente lo que hace que la mayoría se rinda antes de intentarlo.
Por qué esto funciona
Porque la ley ya está de tu lado y casi nadie lo sabe. En Colombia, la carga es del banco: debe demostrar que aplicó perfil transaccional, alertas y autenticación adecuadas al riesgo. El emisor cuenta con que no lo sepas y con que aceptes el primer «no» del ejecutivo.
El emisor tiene 15 días hábiles para restituirte. Si no lo hace, el incumplimiento del plazo es en sí mismo la infracción que se reclama — y ahí tu caso se vuelve más fuerte, no más débil.